DONDE YO NACI

Nací en esta selva, llena de insectos y mariposas.

Nací mirando las estrellas, entre dioses y deidades.

Nací escuchando a mis abuelos decir: “los tiempos han cambiado, la guerra entre tribus terminó”

Nací en esta tierra para defender la vida que en ella existe.

Nací y volveré a nacer con el anent[1] y el ujaj[2]

para enseñar a mis hijos 

que la vida no es vida en esta tierra,

que extraños quieren cortar sus venas 

y tomar su sangre también.

 

AKINAMURUI

Ikiamnum yajasmachijia,  shimiapjai akiniaitjai.

Ya iisan, Arutam wantinkiamuri iisan, akiniaitjai.

Apachrun mesetka amunakuiti antua antuakuan akiniaitjai.

 Nunka iwiakmarin ayampruttasan akiniaitjai.

 

Anentjai, ujajjai, uchirum ii nunke iniampruttai,

 irar, numpen umartasa wakeruiniawai,  jintiattsan akiniaitjai.



[1] ANENT: Plegarias.

[2] UJAJ: Cantos de guerra

 

La voz de la abuela Sután

Y de pronto el viento empezó a agitar las ramas de las guabos, seikias y canelos, llovía copiosamente, en la tarde había traído un gran cangrejo de la tierra de Yunkuapais, como atardecía con vientos y relámpagos, aspiré el tabaco y fui a visitar la tierra de los ancestros y conversar con ellos y consumir la deliciosa chicha, de repente apareció una venerable anciana y señalándome con el dedo y con voz de trueno exclamó: “ yo soy tu abuela Sután de la tierra de Yunkuapais por qué me has traído hasta acá, extraño a mis hijos, quisiera regresar a visitar a los míos” sobresaltada y sudorosa desperté y en ese momento me di cuenta que había traído conmigo al espíritu de mi abuela a la tierra de Inimkis.

 

AUJU (Nictibius)

Cuando Auju se dio cuenta

que Nantu era todo para ella,

 todo cambió,

el olor de la comida cambió,

el sabor cambió, el sueño cambió

todo cambió!

Etsa estaba furioso!

La comida para él era poca,

las noches para él eran pocas,

los sueños para él eran pocos,

todo era poco.

Nantu tenía todo: la comida,

las noches y los sueños de Auju!

Auju le amaba.


AUJU

Auju Nantun wakeruta ja

Neká!

Mash yapajiamiayi

Yurumak kunkuntri  yapajiamiayi,

Karí yapajiamiayi

Mash yapajiamiayi

¡Etsaka  kajemiayi!

Yurumak niniuika ishichik amiayi

Kanutairiasha ishichik amiayi

Karasha ishichik amiayi,

Mashiniu ishichik amiayi

Nantuka mash takumiayi: yurumak,

Kanutairi, auju karí,

Auju wakerimiayi.


 

El amor en chocolate

Misterios tiene el chocolate

como este sentimiento

que comienza en verano

y termina en invierno

 

Destilo el cacao de mi vida

y lo transformo en la esencia de los versos

amor en chocolate

 

Exquisita delicia en mi boca

cual dos hojas en la selva de mi ser.


Wakampnum wakerutai

 

Wakampka nekashtain takakui

juni enentaimtusan

Esatnum juarki

Yumi tsawantnum amunawai.

 

Wakampe iwiakmari jurusam

Winia enentaimtairun yapajeajai

Wakampnum wakerutai.

 

Wenerui kunturam nekapran

jimiara nuka aintsank

iniashruka kampuntin aniuiti.

 

Aguila Ukukui

 

Soy el águila Ukukui

nadie habla mal de mi

todos me alaban

porque soy una mujer valiosa

como el águila ukukui

que canta sus amores en todas partes,

en lo alto del cielo

en las altas montañas

durante los arreboles del ocaso.

Allá va la majestuosa águila Ukukui

que con su canto nos cautiva.

Soy el águila Ukukui.


Ukukui

 

Ukukui nuachitjia,

Chicham peemrukchamniaitja,

Yaki kintia weakuna,

Ukukui, ukukui weakuna,

Yapa, yapa weakuna

Murar, murar, weakuna,

Yusa, yusa weakuna,

Tentat, tentat weakuna

Ukukui weana tutaintjia,

Imianu asana aya tutaintjia,

Ukukui nuachitjia.


 Mujer de la Selva.

 

Mujer de la selva soy,

entre lianas y hojas nací,

mis pechos cual dos calabazas

con el vaivén de mi andar meciéndose van.

Tomando brebajes  en la hondonada,

junto a grillos, sapos y serpientes

llamo al Dios Ayumpum:

“Ven Dios de la Guerra,

bendice mis pechos,

 para amamantar guerreros del sol”

Mujer de la selva soy,

junto a mis dioses

volveré a nacer!


Ikiamnumia Nua.

 

Ikiamnumia nuwaitjia

Kaapjai, nukajai akiniaitja

Muntsur yumi aintsanku

Wekakui muchit muchit jainiaja

Natem kanusa umunkuna

Manchi, kuraip, napijaiya

Ayumpum untsuajaitia:

“ Ayumpuma winikia

Muntsur kusui tikia

Mankartinia amuntsattsan keraja”

Ikiamnumia nuwaitjia

Wantinkiamurjai

akiniaitajaiya!


 

Qué tal si cambiamos

 

Llegué al río cangrejo y te vi, ya estabas envuelta en hojas de bijao, me enseñaste que tu color azul se tornaría en rojo con el fuego, soplaste mis manos, mi boca y me dijiste: “vete y canta anent[1] si quieres elaborarme” Entonces pensé: que pasará si en lugar de cantar anent, canto un sanjuanito?



[1] Anent: plegaria sagrada.

Jikia jikiamat

  DONDE YO NACI Nací en esta selva, llena de insectos y mariposas. Nací mirando las estrellas, entre dioses y deidades. Nací escuchand...